Menos energía, menos ganas, cuesta más ganar músculo y más perder la tripa. Muchos hombres a partir de los 30 notan algo así y enseguida aparece la palabra testosterona… y detrás, una industria entera de "boosters" que prometen lo que no pueden cumplir.
La testosterona importa: influye en la masa muscular, la grasa corporal, la libido, el ánimo y la energía. Pero lo que más la mueve no se vende en bote. En esta guía vas a ver qué la baja, qué la sube de verdad según la evidencia y cuándo lo sensato es ir al médico en lugar de a la tienda de suplementos.
