Bajar de peso es relativamente fácil: come mucho menos y la báscula bajará. El problema es qué pierdes. Si una parte importante es músculo, acabas más ligero pero más blando, con menos fuerza, un metabolismo más lento y el famoso efecto rebote esperando a la vuelta de la esquina.
El objetivo real no es "perder peso", es perder grasa y conservar (o ganar) músculo: la recomposición corporal. Y no depende de la suerte ni de la genética: depende de cuatro variables bastante bien estudiadas. En esta guía te doy los números concretos.
