El cortisol es la hormona que tu cuerpo libera para activarte: te sube por la mañana para despertarte y debería bajar por la noche para descansar. El problema del mundo moderno es que vivimos con el cortisol alto casi todo el día: prisas, pantallas, mala comida, poco sueño. Y un cortisol crónicamente alto te deja cansado pero acelerado, con grasa abdominal, antojos, mal humor y poca concentración.
