Te sientas a trabajar en algo importante y a los cinco minutos estás mirando el móvil. Sabes lo que tienes que hacer, incluso quieres hacerlo, pero no te sale. Y lo que antes te ilusionaba —entrenar, un proyecto, leer— ahora te parece cuesta arriba.
No es falta de carácter. Es química y es entrenable. La dopamina es la molécula que decide cuánto esfuerzo te parece que "vale la pena" una tarea, y tu entorno lleva años enseñándole que la recompensa está siempre a un deslizamiento de distancia. En esta guía vas a entender cómo funciona de verdad (sin el humo de internet) y qué hacer para que lo importante vuelva a tirar de ti.
