"¿Para qué voy a pagar por una dieta si la comida ya la compro yo?" Es una duda razonable. Y la respuesta honesta es: depende de lo que lleves intentando solo. Si comer bien se te da bien y eres constante, quizá no lo necesitas. Si llevas años probando dietas sin resultado, probablemente sea de lo más rentable que puedas hacer.
