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No es un viaje de empresa. Son unos días en los que tu equipo aprende a convivir, a confiar y a rendir como nunca lo había hecho.
Tu equipo se va unos días a una villa con un objetivo real que solo puede lograr unido. Por el camino aprende a convivir, a comunicarse y a rendir como nunca.
Antes de llegar fijamos con la dirección un objetivo del negocio. El equipo lo trabaja durante la estancia y vuelve con él resuelto o con el plan cerrado.
Compartir casa, mesa, retos y sobremesas. Ahí caen las barreras entre personas y áreas que en la oficina nunca caen.
Psicólogos, entrenadores y un facilitador guían cada momento para que la experiencia se convierta en resultados.
Reunión con la dirección y cuestionario anónimo al equipo: cómo trabajan, qué les frena y qué quiere conseguir la empresa.
Diseñamos la experiencia a medida y definimos un objetivo concreto y medible que solo se supera en equipo.
Convivencia, rompehielos, experiencias únicas, sesiones con psicólogos, entrenamientos y trabajo en el reto.
Reto trabajado, plan de acción con responsables e informe para la empresa. Las relaciones que se crean se quedan.
Elegimos la villa para cada equipo y cada objetivo: espacio para trabajar, para entrenar y para convivir.

Piscina, terrazas y el Mediterráneo a un paso.

Cristal, líneas limpias y piscina: espacios abiertos para trabajar y convivir.

Patios, luz y cenas al aire libre. Rincones para cada conversación.
Imágenes ilustrativas. La villa se elige con vosotros según el equipo, el reto y la zona.
Aquí no encontrarás una lista de actividades, porque no existe. Cada experiencia se crea desde cero para tu equipo y para lo que necesita trabajar.
En el diagnóstico conocemos a tu equipo: cómo es cada persona, cómo trabajan juntas y qué quiere conseguir la empresa.
Diseñamos cada experiencia para un objetivo concreto de vuestro equipo. Nada es de catálogo y nada se repite de un retiro a otro.
Nuestros profesionales acompañan cada momento para que lo vivido se convierta en aprendizaje y en resultados.
Que cada persona sepa que puede contar con las demás.
Decir las cosas a tiempo, escuchar y entenderse.
Romper los silos entre áreas y trabajar como un solo equipo.
Recuperar las ganas y el ritmo sin quemarse.
Que cada uno asuma su papel y sepa tirar del grupo.
Crear vínculos reales que siguen ahí al volver.
Las actividades no están en esta web. Se diseñan cuando conocemos a tu equipo.
Vivir y trabajar unos días en un entorno nuevo, ante retos que no esperaban, saca a cada persona de su rutina. Quien aprende a rendir ahí vuelve a la oficina con más capacidad de trabajo. Y por el camino se entrenan habilidades que ningún curso enseña igual:
Reaccionar bien ante lo imprevisto y moverse con soltura en la incertidumbre.
Tomar decisiones en equipo con poco tiempo y sin toda la información.
Decir las cosas a tiempo, escuchar de verdad y entender al otro.
Resolver los conflictos antes de que se enquisten y apoyarse en los demás.
Saber tirar del grupo cuando toca y saber seguir cuando lo lleva otro.
Resolver problemas desde ángulos que en la rutina no aparecen.
Gestionar el estrés y la energía para rendir sin quemarse.
Empatía y vínculos entre compañeros que siguen al volver.
No hay un horario tipo. Con el diagnóstico decidimos cuánto pesa cada ingrediente, en qué orden y de qué forma, según lo que tu equipo necesita.

Tiempo de trabajo guiado sobre vuestro objetivo de negocio, con método y un facilitador.
Sesiones con psicólogos sobre comunicación, confianza y cómo trabajáis juntos.
Movimiento y entrenamiento adaptados a cada persona, para rendir con energía.
Las que diseñamos en exclusiva para vuestro equipo y vuestro objetivo.
Comidas pensadas para rendir y compartidas: donde más se conecta.
Descanso y tiempo libre. La recuperación también forma parte del rendimiento.
Las conversaciones que nunca salen en una reunión y que lo cambian todo.
Vuelven el lunes con el reto trabajado, relaciones nuevas y un equipo que ya no rema por separado.
Quien aprende a rendir fuera de su zona de confort vuelve rindiendo más en la suya, con energía y foco.
Un reto de negocio trabajado de verdad, con plan y responsables.
Personas y áreas que antes solo se cruzaban emails ahora confían entre sí.
Entender cómo es cada uno y cómo sacar lo mejor del grupo.
Una cultura que se nota en el día a día y que retiene talento.
Compromisos concretos para que el cambio no se quede en la villa.
El transporte hasta la villa lo organiza cada empresa.
Una experiencia inmersiva para el equipo de una empresa: preparamos con vosotros un reto conjunto, convivís unos días en una villa con experiencias únicas, psicólogos y entrenadores, y volvéis con el reto trabajado, un plan de acción y un equipo más unido.
Todo salvo el transporte hasta la villa: diagnóstico y diseño previo, alojamiento, comidas, profesionales, experiencias y actividades, organización e informe final.
Ninguna de catálogo. Tras el diagnóstico diseñamos desde cero las experiencias y el programa de cada día para los objetivos de tu empresa. Por eso no las verás en esta web.
La base son tres días y dos noches. Como es a medida, si el objetivo lo pide lo ampliamos.
Está pensado para equipos de 5 a 12 personas, donde todo el mundo participa de verdad. Para grupos más grandes preparamos una propuesta aparte.
No. Todo se adapta a cada persona. El objetivo es sentirse mejor y conectar, no competir.
Depende de las personas, los días y las experiencias. Te damos un presupuesto cerrado tras la reunión de diagnóstico, sin sorpresas. Se factura a la empresa.
Si queréis que el cambio se mantenga, el programa Núcleo Teams de 6 meses acompaña a cada persona día a día. Si ya sois clientes de Núcleo Teams, el retiro refuerza la segunda mitad del programa.
Una reunión de 30 minutos por videollamada. Nos cuentas cómo está tu equipo y qué quieres conseguir, y te enviamos una propuesta a medida: reto, villa, experiencias y presupuesto cerrado.
¿Aún no lo tienes claro? Haz el diagnóstico gratuito de tu equipo (3 min) →
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